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Ceremonias BDSM



Como ya se acerca 24/7 muchas parejas D/s optan por realizar ceremonias  en las cuales la entrega se sella y se unifican como pareja. Aquí hay tres ceremonias las cuales han sido extraídas de la web.  


Ceremonia de las rosas


Cuando una pareja ha decidido permanecer juntos durante el resto de sus vidas e incluso después de su muerte optan a menudo por este ritual como una declaración de hecho de su eterno pacto. Se utiliza a veces para renovar una relación que ha atravesado un momento muy difícil y lo ha superado con éxito. Hay muchas variantes y algunas parejas añaden toques especiales para hacer de la ceremonia algo único y suyo.

La ceremonia generalmente no es pública. Normalmente solo asiste la pareja y uno o dos allegados. La sumisa lleva en sus manos un capullo de rosa blanca. El Amo lleva una rosa roja completamente abierta. Ambas rosas deben tener sus espinas y estar recién cortadas. Para terminar de crear la escena, se requiere también una cadena no muy gruesa de 2-3 metros de longitud y algunas velas o quemadores.

La pareja permanece de pie uno enfrente del otro, sus invitados y/o amigos permanecen en un segundo plano, por supuesto. La sumisa, que viste un sencillo vestido, sujeta su rosa blanca. Su Amo, sujetando su rosa roja, le quita el collar, lo pasa rápidamente por el fuego, dejando que las llamas lo acaricien suavemente, y se lo vuelve a poner a su sumisa. Mientras abrocha el collar le declara que la protegerá y guiará eternamente.

Con una espina del tallo de su rosa roja, el Amo pincha a su sumisa en el dedo corazón y deja caer dos gotas de sangre en su rosa blanca. Luego, ella ofrece las espinas de su rosa a su Señor y este pincha en su propio dedo y deja caer dos gotas de sangre en la rosa de ella, una suelta y la otra sobre una de las gotas de sangre de su sumisa. Después de esto, unen sus dedos y hacen sus votos de unión.

Sus testigos toman la cadena, la pasan rápidamente por las llamas y envuelven con ella a la pareja. Ellos vuelven a hacer sus votos y a declarar que sus almas están unidas por toda la eternidad; unen sus rosas, dejando que la sangre de la rosa blanca bese los pétalos de la rosa roja y las intercambian. Se quita la cadena y se envuelve en una tela, para entregársela a la pareja cuando termine la ceremonia. Las rosas se depositan en un jarrón que más tarde llevaran a su habitación para que permanezca como símbolo de su compromiso y sea testigo del momento en el que Amo y sumisa unen sus cuerpos.

A la mañana siguiente, comparten sus esperanzas y sueños de estar juntos durante toda la eternidad y deshojan los pétalos para depositarlos juntos en un recipiente. Guardaran esos pétalos durante toda la vida y una porción de esos pétalos será enterrada cuando ellos mueran. La cadena la hereda la familia o algún buen amigo de la pareja que la vaya a usar en su Ceremonia de las rosas.



Ceremonia de las cuerdas

La sumisa se arrodilla con la cabeza baja y le ofrece una larga cuerda al Dominante, una cuerda que pasa a través de sus dos manos abiertas, y mientras lo hace dice con emoción: “esta cuerda simboliza mi regalo de sumisión, y te la ofrezco como prueba de mi entrega”.

Él acepta la cuerda y ata nudos en ella mientras habla:

“Por el nudo número uno, tu lazo se ha atado, tu vida estará junto a la mía”

“Por el nudo número dos, te prometo que acepto tu regalo y que comenzáremos una nueva vida”

“Por el nudo número tres, tu sueño se cumplirá, y me entregarás toda tu pasión”

“Por el nudo número cuatro, te prometo aún más, que mi AMOr por ti seguirá creciendo”

“Por el nudo número cinco, a partir de este día me esforzaré por dirigirte y mantener en ti la sensación de sentirte viva”

“Por el nudo número seis, mi poder estará contigo, con honradez y respeto, sin trucos”

“Por el nudo número siete, mi control llevará tu cuerpo a la tierra y tu espíritu al cielo”

“Por el nudo número ocho, el placer de la carne se consumará en la voluntad de AMOr que con esta cuerda me entregas”

“Por el nudo número nueve, mi AMOr por ti brillará siempre, el pensamiento de la eternidad se me hace divino”.
Ceremonia del collar o de la sumisión


Una mesa de altura normal y una vela blanca sobre ella

Regalo de la muchacha a su señor: algo pequeño que la muchacha elige ofrecer porque simboliza la esencia de su sumisión.

Collar auxiliar y cadena (no unidos)

Azote, fusta o toalla no muy grande

Consolador

Venda negra para los ojos (colocada junto a la cama)

Vendas o cuerdas (atadas a cuatro esquinas de la cama en la preparación)

Flor roja (ej.  un clavel) que la muchacha lleva como símbolo de su entrega.

Es deber de la muchacha asegurarse de que todo lo necesario está listo.


Vestido: La sumisa debe vestir con ropas donde deje claro que ella está ofreciendo su cuerpo a su señor y complacen su gusto. Ella debe perfumarse con cuidado. Vestirá al amo si él así lo desea.


En la mesa se fija una vela encendida sin ninguna otra luz en el cuarto. Se coloca en frente el regalo. El señor está quieto a un lado de la mesa, la sumisa frente a él. Ella tiene los brazos caídos a lo largo del cuerpo y muestra las palmas de sus manos a su Señor.


O El consentimiento de la muchacha:


Señor: ¿Vienes aquí de tu propia voluntad libre?



Sumisa: Sí, vengo libremente.



Señor: ¿Aceptas libremente que te someterás a mi hasta la medianoche del día x del mes y de 200n*?



sumis@: Sí, soy desde ahora tu esclava hasta entonces.



Señor: ¿Juras solemnemente por todas las cosas que me darás cuanto pida totalmente, sometiéndote sin trabas a mi disfrute de ti durante ese tiempo?



sumis@ : Sí, lo juro por todo mi Señor



Señor: Repite estas palabras: Juro solemnemente someter a tu voluntad, mi corazón (sumis@, toca tu pecho y toca el de tu Señor), mi mente (toca tu frente y la de tu señor) y mi alma (toca tus labios y luego los de tu Señor). Juro solemnemente obedecerte inmediatamente, sin reserva y sin vacilación en lo que me pidas. Juro solemnemente parecer hermosa a tus ojos, sonar graciosa en tus oídos.



(El señor levanta la barbilla de la esclava, que echa los pechos adelante)



SEÑOR: Soy tu señor.



sumis@: Eres mi señor.



SEÑOR: Soy tu Amo.



sumis@: Eres mi Amo.

SEÑOR:  Soy tu Dueño. Eres mi esclava. Tu cuerpo es mío. Tu boca es mía. Tu sexo es mío. Sirves mi voluntad. Sirves mi palabra. Sirves mi placer.



Sumisa: Eres mi Dueño, soy tuya, soy tu esclava. Mi cuerpo es tuyo, mi boca es tuya, mi sexo es tuyo. Tu voluntad es la mía. Tus palabras son órdenes. Sirvo a tu placer.



(Después de esta declaración, el Señor puede dar una palmada a la muchacha en la cara o la otra parte de su cuerpo)



SEÑOR: Ahora que he tomado la posesión de ti para el período, llevaré tu regalo como símbolo de todo lo que deseo gozar en ti. [El señor coge su regalo que ella le ofrece con dos manos]. Dame tu flor, símbolo de tu sometimiento [Ella da su flor y se arrodilla ante su señor, con las manos a la espalda de ella. El señor destroza la flor, pétalo por el pétalo y mira caer los pétalos]. De la misma forma que he hecho uso esta flor, hago uso de ti. Ahora desnúdate. [Sumisa se quita la ropa y los adornos y vuelve a arrodillarse ante su señor, las manos unidas detrás de ella y las piernas levemente separadas.]



(El Señor fija sus condiciones):



SEÑOR: Viniste desnuda a mí. (El señor pone en el cuello de la sumisa el collar del dominio). Lo usarás siempre que te lo ordene. (El Señor coge la venda negra y con ella tapa la boca de la muchacha). Hablarás cuando lo ordene. Tu cuerpo está para mi placer. Muéstralo. [La sumisa alza sus caderas ofreciendo su sexo. El señor inserta si quiere el consolador en ella] Mi voluntad penetra las barreras de tu cuerpo. Ahora póstrate ante mí. [La Sumisa de rodillas pone la cabeza en el suelo]. Soy tu señor. No aceptarás más señor y sólo a mi me rogarás que te posea. (Pone un pie sobre la espalda de ella como símbolo del derecho de pernada)



OTRO EJEMPLO DE CEREMONIA DEL COLLAR:



AM@:

Nos hemos reunido hoy en este lugar para adquirir un compromiso que no está bajo las leyes de ningún país. Este compromiso no tiene final, fondo, profundidad ni peso. No puede ser medido, no puede ser visto, sentido ni tocado por nadie más que nosotros mismos. Está encerrado en nuestros corazones, mentes, espíritus y almas. Nos fortalece y nos hace uno. Te conocí por azar, una letra en el ciberespacio, una respuesta y fue el comienzo de un viaje juntos. Paso a paso, la confianza y el amor fueron creciendo. Me diste el regalo de tu sumisión y lo recibí con agradecimiento y aprecio. Como mi amor, eres querid@ más allá de todas las cosas. Te doy las gracias por el regalo que me has hecho y por completarme. Eras la pieza que me faltaba. El compromiso que estamos adquiriendo no es más que otro paso en nuestro viaje y rogamos por tener una larga y placentera vida juntos. Hemos hecho este compromiso en nuestro corazón desde el primer momento en que nos miramos a los ojos. Lo único obligatorio es el amor y la confianza.

ENTREGANDO EL COLLAR:

AM@
Al poner este collar en tu cuello y al ser aceptado por ti, prometo hacer todo lo que sea para ser dign@ de ti. Prometo apoyarte y cuidarte, exigirte y dejarte volar, respetar las necesidades de nuestra relación por encima de cualquier otra cosa, amarte, honrarte, apoyarte en todo y ser sensible a tus necesidades y deseos. Reconozco la confianza que has puesto en mí y la responsabilidad que conlleva mi aceptación de esa confianza. Para nunca violar o tan siquiera amenazar con violar esa confianza, me esforzaré en mantener mi mente lo bastante abierta como para aprender nuevas cosas, lo bastante como para crecer. En momentos de problemas, para ser un buen amig@ y una buena pareja, nunca olvidaré que esto es una relación de amor. Reconozco y acepto con todo mi corazón el regalo de sumisión que me has hecho. El Collar no es más que un símbolo de lo que ya sabíamos... que tú eres mí@.

LEER LA INSCRIPCIÓN DEL COLLAR Y ENTONCES:

AM@:
¿Aceptas este Collar con el mismo espíritu con que te lo entrego?
sumis@ (puedes responder negativamente, lógicamente, pero si tu respuesta es afirmativa...)
Sí, y lo diré una sola vez, Será Sí para Siempre. Hago esto sin orgullo ni altanería... sin arrogancia sino con reflexión, con deferencia hacia ti. Con humildad. El collar que me ofreces es un poderoso recordatorio del control que te he entregado. Para ti es mi amor, todo yo.

COLOCA EL COLLAR EN SU CUELLO

AM@
Repite después de mí: Acepto este Collar como una expresión externa de entrega a mi Am@. Lo hago libremente, completamente y sin reservas. Estoy de acuerdo en honrar nuestra relación sobre cualquier otra cosa, y buscar y llenar todas tus necesidades y deseos. Llevaré este collar con orgullo, sabiendo que mi Am@ me protegerá, me respetará, me apoyará. Prometo comunicarme siempre abierta y honestamente con mi Am@ no guardándome nada para mí. En este momento entrego el control de mi cuerpo y de mi alma sumisa para cualquier propósito que mi Am@ desee. Me esforzaré por ser el mejor compañer@ para mi Am@ y no hacer nada que lo deshonre. Amarlo en el silencio de mi corazón. Prometo mantenerme física y psíquicamente san@. Con un corazón alegre y mi libre consentimiento, doy la bienvenida a mi rol como sumis@ desde este día en adelante hasta el momento en que yo reclame mi libertad o mi Am@ me la quiera devolver.

ENTREGA DE LA LLAVE

SUMIS@
Con esta llave expreso el final de mi compromiso con mi Am@ y la entrega de mi cuerpo y pasión. Permanece como un símbolo sólido de la confianza en mi Am@ sin miedo. Por mi deseo de complacerle y no por temor al castigo. Me guarda con seguridad y excluye cualquier otro poder sobre mí.

AM@
Repite tras de mí: con cada vuelta de esta llave, acepto la profundidad de tu pasión, devoción y confianza para tenerme y dirigirme y proporcionarme un puerto donde puedas expresar todos tus deseos.

CERRAR EL COLLAR... COLOCAR LA LLAVE EN TORNO AL CUELLO DEL AM@
ENTREGA DE ANILLOS

AM@ (Colocando el anillo en el dedo del sumis@).

Te ordeno que lleves esto como símbolo externo de mi dominio sobre ti, donde todos puedan verlo aunque sólo unos pocos sabrán realmente lo que significa. Un círculo infinito de cuerdas entrelazadas para hacerte sentir la fuerza de mi compromiso todo el tiempo.

sumis@ (Colocando el anillo en el dedo del Am@)
Te ruego que uses esto como símbolo externo de tu dominio sobre mí, donde todos puedan verlo aunque sólo unos pocos sabrán realmente lo que significa. Un círculo infinito de cuerdas entrelazadas para hacerte sentir la fuerza de mi compromiso todo el tiempo.

AM@
Ahora andaremos juntos, con los signos externos de nuestro compromiso. Haremos juntos este viaje, cuidándonos, protegiéndonos y creciendo.
Te amo. No tengo palabras para expresar la profundidad de la emoción que siento hoy y la alegría que has puesto en mi corazón. Ya nunca estarás sol@, amor. Siempre estaré a tu lado. Llévame en tu corazón y saca lo mejor de mí. Yo te cuidaré y te llevaré en mi corazón y sacaré lo mejor de ti.

 

Encontraremos tantas ceremonias de collar como parejas D/s ya que esta ceremonia en especial es muy particular de cada pareja …. Algunos optan por hacer una entrega de palabras del Amo a la sumisa y de la sumisa al Amo y luego la colocación del collar.

http://pasosdesumision.blogspot.es/1343343019/ 
 
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